Por el Rverendo Andrés de Sales Ferri Chulio, Académico correspondiente de la A. Mariana de Jaén.
Los Gozos a Ntra. Sra. del Castillo de Chiva fueron impresos en el siglo XVIII, aunque podrían haber sido redactados anteriormente, pues dicho texto poético está inspirado en el relato publicado sobre esta imagen por Esteban Dolz del Castellar, en su célebre Año Virgíneo editado en la capital del Túria el año 1688, en donde se pudo leer:
Día Diez y Siete de Diciembre
Venerase vna Imagen muy Milagrosa, cinco leguas de esta Ciudad, en el Castillo de la Villa de Chiva, por cuya intercesión lograron los habitadores de ella, día como oy, año 1679, vn gran favor: y fue, que hallándose más de la mitad de los habitadores enfermos de vnos dolores de costado, que aviendo empezado por catarro terminavan al sexto día en la sepultura. Resolvieron subir al Castillo que está alli cerca sobre vn monte, y baxar en Procesión la Santa Imagen, pues en quantas necesidades la baxaron, siempre la hallaron propicia: Y aunque se topó el inconveniente de que apenas quedaría quien asistiesse a tantos enfermos como avía , no repararon, porque los mismos dolientes clamaron para que la basasen.
Subieron y al baxarla: cosa por cierto rara! Poner la Imagen enfrente de la casa del enfermo, y sentirse bueno todo era vno, sin que de allí adelante enfermasse, ni muriesse ya ninguno; porque conociendo la virtud que salía de aquella Imagen la passearon por toda la Villa para que purificasse el ayre, y dexasse assegurada la salud. Esta Santa Imagen fue hallada en dicho Monte; y aviéndola traído a Valencia para encarnarla, y llenar con el barniz una raya, a modo de endedura que tenía en la cara no solo no permitió el colorido sino que desde la casa del pintor amaneció otra vez en Chiva. Y después dirán las devotas de María, que tienen en esta Señora exemplar, para no buscar tantos afeytes, y coloridos, vnas para encubrir defectos de viruelas,y otras (que aún es peor) para las rayas y rugas de la vejez.1
La tradición oral afirma que la imagen de Nuestra Señora del Castillo de Chiva fue hallada en el monte próximo a la población, junto a las ruinas del primitivo castillo, precisando que este hecho portentoso ocurrió el año 1609 y tuvo por feliz protagonista a un pastor que se hallaba con su rebaño en el mencionado lugar.
Al observar que las ovejas se desperdigaban arrojó una piedra, con el propósito de reunirlas de nuevo, produciendo un extraño ruido; se acercó el pastor a comprobar el porqué de lo ocurrido y halló una imagen de la Virgen María, morena de color.
Trasladada esta escultura al templo parroquial regresó por tres veces al lugar del hallazgo, por cuya razón los devotos erigieron en dicho monte un ermitorio donde fue colocada en su altar mayor. Otro relato indica que dicha ermita fue construida por el vecindario en 1649 agradecido a Nuestra Señora del Castillo por haber cesado la epidemia de peste del año anterior. Sea por el primer motivo o como indica el segundo, desde esta ermita la voluntad popular ha solicitado que la venerada imagen fuera traída en rogativa a Chiva en numerosas ocasiones, siendo la primera fecha documentada la del año 1679, como nos ha precisado el doctor Dolz del Castellar, cuando al haber sido invadida la población por una pandemia de peste el 17 de Diciembre del año mencionado los fieles devotos se aclamaron a la maternal protección de su Morenita, obteniendo la salud deseada como bien gráficamente relata el autor del Año Virgíneo.
Basándonos en la veracidad del texto objeto de éste comentario don Antonio Cervera, capellán que fue de la iglesia parroquial de Chiva compuso el relato publicado el año 1962 en el boletín “Castillo, Publicación mensual de la Villa de Chiva”.2
Antes de entrar a conocer el contenido literario y teológico de estos Gozos debemos conocer brevemente el porqué de las Vírgenes Negras, pues la Patrona de Chiva pertenece a esta iconografía mariana de la que tantos ejemplos han conservado la piedad valentina a través de los siglos. La negritud de las imágenes de Santa María simbolizaba en los siglos medievales el deseo de los creyentes de obtener de la Virgen Negra los favores de la fe, la luz en la noche, que simbolizaban las repetidas herejías surgidas en los siglos XI, XII y XIII.
La Virgen Negra es mayestática, erguida, en postura señorial como Maríareina ó Virgen Madre, o bien sedente, sobre un pequeño asiento y el Niño Jesús sentado en su regazo, regularmente sobre la rodilla izquierda de la Virgen. El rostro materno de aspecto oriental, con ojos almendrados, con rasgos más cuidados que los de su divino Infante.En el siglo XV surgió una nueva oleada de Vírgenes Negras, todas ellas sedentes, que volvieron a actualizar la devoción a la Madre de Dios como consecuencia de la catastrófica situación vivencial. Que la imagen de la Virgen del Castillo de Chiva fuese encontrada el año 1609 como indica la tradición no anula que dicha escultura fuera labrada en fecha anterior, no debiendo ignorar que tanto el Niño Jesús como el castillo estaban sujetos a la imagen por sendos tornillos, por lo que ambos elementos fueron incorporados a la imagen en época posterior al de su presumible hallazgo. Por la única fotografía conservada de la primitiva escultura destruida en 1936 parece deducirse que la imagen original de la Virgen del Castillo de Chiva podría ser del siglo XV, y además sedente, aunque las ricas y amplias vestiduras que la cubren no permiten aventurar mayor precisión sobre este particular.
Al siglo XIII pertenecían las Vírgenes Negras veneradas en Agres, Alaquás, Albuixech, Algemesí y en el monasterio de La Murta de Alzira, todas ellas lamentablemente destruidas en el verano del 36 e invocadas por los devotos como Moreneta. También con este mismo título se la aclama en Alzira (Mare de Deu de Lluch) y Xirivella (Mare de Deu de la Salut), aunque estas dos imágenes son estantes y pertenecen a estilos artísticos diferentes, y época distinta.3
Concluida una Virgen Negra el lugar donde iba a ser venerada resultaba de importancia fundamental, pues como el propio relato precisa la imagen, trasladada al pueblo próximo después de su hallazgo, regresaba por sí misma al lugar donde fue descubierta, y esto se repetía en tres ocasiones, tal y como recuerda la memoria colectiva de las cristiandades de Agres, Alaquás, Algemesí y Chiva.
Que el afortunado descubridor de la imagen fuera un pastor es un dato que hermana aún más a las localidades de Agres y Chiva.
Históricamente la expulsión de los moriscos el año 1609 dejó numerosas localidades del Reino de Valencia completa o parcialmente despobladas. Las necesarias repoblaciones con cristianos viejos produjeron una afirmación de la fe católica y por extensión comprensible, la aparición de imágenes marianas objeto de nueva devoción. En el caso de Chiva nada podrá objetarse a una posible intervención de don Gastón de Moncada marques de Aytona y barón de Chiva en la devoción a Nuestra Señora del Castillo, pues él mismo fue quien obsequió a la parroquia local las reliquias de los santos mártires Alejandro y Macario, los Santos Medios, aclamados por Patronos de dicha población en fecha anterior la año 1649.4
Aunque no se conoce actualmente si hubo una nueva carta puebla, lo bien cierto es que cuando la expulsión morisca quedaron desalojadas 130 casas de moriscos, reduciéndose el vecindario de Chiva a 12 casas de cristianos.5
Aclarado lo anterior podemos pasar a conocer el contenido poético del relato literario dedicado a la excelsa Patrona de Chiva. Los Gozos escritos en versos heptasílabos y octosílabos desde la cuarteta inicial, cuyos dos últimos versos forman el estribillo repetido al final de cada una de las ocho estrofas, se invita al devoto a entonar cánticos nuevos en honor de Santa María, para que a la devoción se acreciente fe más viva.
En la primera estrofa el autor deja constancia literaria del hallazgo de la imagen junto a un castillo arruinado, razón por la cual es invocada como Virgen del Castillo6, relacionando el aspecto derruido de aquella fortaleza con la pérdida de la gracia por el pecador, recordando al creyente que como sois protectora cerca estáis del maltratado. La segunda estrofa señala la mediación maternal de Santa María en ayuda del pecador, quien contra el diablo y su porfía… su debilidad advierte, al invocar el nombre de María, por todo ello, Castillo sois y muy fuerte, como así mismo pregonan las invocaciones veterotestamentarias recogidas en la Letanía Lauretana en honor de la Madre de Dios: Torre de David y Torre de marfil.
Interesante en todos sus términos resulta la tercera estrofa de estos Gozos al comparar literariamente a la Virgen con el Sagrario donde se Venera el Santísimo Sacramento, Cuerpo y Sangre de Cristo, hecho hombre como afirma el Símbolo o Credo de la fe cristiana por obra del Espíritu Santo en el seno inmaculado de Santa María: Castillo en que se ha guardado/ aquel trigo celestial; la comunión de este pan de ángeles hace al mortal inmortal…al débil le hace esforzado,/ y al tibio enciende y aviva. Una lección catequética de sencilla pedagogía que hace comprensible al creyente la necesidad de recibir la sagrada Eucaristía - si dignamente le ha usado - para merecer las divinas gracias que otorga a quien comulga con devoción.
La cuarta estrofa recuerda los avisos que esta imagen de María concede al oído y corazón con toques previene alerta, como madre amorosa, advirtiendo de este modo los posibles desvaríos o imprudencias cometidas por sus filiales hijos.7
Como no podía ser de otro modo la quinta estrofa recuerda el traslado de la Virgen del Castillo de Chiva para ser restaurada en Valencia por un pintor, quien debía borrar de una raya la señal que se observaba en su cara, rehusando este repinte o adorno femenino como si cupiera en tu rostro celestial. Una advertencia a las mujeres que denota cierta misoginia, ratificada con la creencia popular que afirma que la imagen mariana regresó a Chiva sorprendentemente: no quisiste afeite tal, pues os volvéis fugitiva.
La sexta estrofa, en nombre de los labradores, proclama la constante protección que Santa María del Castillo les ha dispensado en toda ocasión, pues de plagas y de aflicción tu patrocinio les libra, consiguiendo de este modo el fruto de sus abnegados afanes y sudores. Una comunidad eminentemente agrícola como era la de Chiva, necesitaba que sus cosechas resolvieran los problemas de sus vecinos, de ahí que todos confiaran en el auxilio de la Santísima Virgen del Castillo, a quien veneraban como Madre y Patrona.
Como refiere la célebre oración del Acordaos de San Bernardo, la séptima estrofa recuerda al devoto que no hay nadie que no reciba de la Madre de Dios la gracia solicitada, porque siendo Madre de los cristianos jamás desoye la voz de sus hijos. Por eso multiplicáis, Señora los milagros por momentos, quedando esta imagen de la Virgen aureolada con fama de milagrosa, como precisa el texto poético: Abismo sois de portentos cada día y cada hora… todos se vuelven contentos, socorridos y confortados por su maternal intercesión.
La octava y última estrofa guarda memoria de la constante protección que a Chiva y su contorno distingue Nuestra Señora del Castillo, calmando temibles tempestades de agua y granizo que amenazan las cosechas. La misma Virgen defiende a sus devotos dejando su altar para conjurar latormenta: Vuestra imagen peregrina a la puerta se aparece, mirando amorosamente a sus hijos de la villa de Chiva.
La imagen actual de Nuestra Señora del Castillo fue labrada por el escultor valentino José María Bayarri, y bendecida el año 1939; posteriormente fue restaurada en 1947, por Francisco Cuesta. Con motivo del Tercer Centenario de la ermita primitiva erigida el año 1649 la Santísima Virgen del Castillo fue coronada canónicamente por Don Marcelino Olaechea y Loizaga, Arzobispo de Valencia, el día 8 de Septiembre de 1949. El 13 de Agosto del año 1963 el Papa Pablo VI proclamó a la Virgen del Castillo Patrona Canónica de Chiva.
1. Esteban Dolz del Castella. Año Virgíneo, cuyos días, son fineza de la Gran Reyna del Cielo, María Santísima. En Ejemplos, Eortaciones, Oraciones, Ejercicios y Elogios, para cada vno de los días... Parte Quarta... Valencia, Vicente cabrera, 1688.
2. M. Mora Yuste “Nuestra Historia. Chiva. Origen de Nuestra Señora la Virgen del Castillo”, Septiembre 1962, nº. 7
3. Sobre la Virgen de Lluch vid. “Los Gozos a Santa María de Lluch Patrona Canónica de Alzira”, editados también en 1993, por su Cofradía y del mismo autor de esta carpeta.
4. Vid. Luís Pérez Díaz. “Cómo se celebraba la fiesta de los Santos Medios”. Castillo, Chiva, nº 70 (1967); “Danzas de Moros y Cristianos en la fiesta de los Santos Medios”. Castillo. Chiva nº 71 (1968); Andrés de Sales Ferri Chulio. Los Mártires en la religiosidad popular valentina. Valencia 1991.
5. Carlos Sarthou Carreres. Geografía General del Reino de Valencia, Pág. 307.
6. En la diócesis de Valencia cinco son las poblaciones que titulan Nuestra Señora del Castillo a su excelsa Patrona: Agres, Corbera, Cullera, Chiva y Montesa.
7. En Vila-real (Castellón) eran tradicionales los golpes dados por San Pascual Bailón en su tumba, como advertencia singular a alguno de sus devotos.