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Ermita del Castillo

El ermitorio, circundado de frondosos algarrobos, pinos y cipreses que despiden delicioso aroma, reluce desde la cima del cerro; y a través de los vidrios de sus ventanales ojivales, fíltranse los refulgentes rayos solares, que despiden chispas de oro y deslumbran la vista de los visitantes.

Fachada de la Ermita del Castillo
Fachada de la Ermita del Castillo

En la parte anterior, el edificio se compone de ladrillos color rojizo, sin ningún ornamento, rematando en una cruz de piedra y un macetón a cada extremo de la cornisa; en el centro hay un nicho que da luz al coro con la imagen en yeso de la Virgen del Castillo, y debajo la inscripción: “Nuestra Señora del Castillo, año 1902”, que recuerda la reforma realizada por el doctor don Vicente Delgado Pelardo, Cura que fue de la iglesia parroquial de Chiva, con el producto de donativos recogidos al efecto y por prestación personal.

En su interior pertenece al orden toscazo, en forma de cruz latina, con bóveda de medio punto y once ventanales, de los cuales sólo cuatro dan luz, y los restantes son figurados; consta de cuatro arcadas o capillas, sin fondo en sus paredes, cúpula sin luces y columnas en ambos lados, con adornos platerescos color amarillo y pintada con llaneza. Sus dimensiones son: 9 metros, 7 centímetros, desde la bóveda al pavimento; 23 metros 6 centímetros de longitud, por 5 metros, 46 centímetros de latitud y 2 metros, 84 centímetros del altar del Santo Cristo al de San Blas.

A los lados del altar mayor se encuentra la sacristía y un cuarto dedicado a depósito de objetos de culto. El pavimento de éstos, así como el de la ermita es de porland, colocado en el año 1907, con fondos procedentes de la testamentaría de Doña Antonia Fornés; el del presbiterio y escalones de mármol blanco, con barandillas de hierro, en el centro, una araña de cristal y dos lámparas de metal a los costados, donación de devotos;

Campanas de la ErmitaCampanas de la Ermita

Al final del templo y en alto, está el coro y el órgano; dos pilas de agua bendita y dos puertas que dan acceso a la vivienda del ermitaño y al campanario el cual contiene dos campanas tiples, la mayor con el epígrafe “Santa María ora pro nobis,- año 1631” y la otra “Iberucio populi istut Italica Oibano por grande el patrie q. van (q) c.n.” (Ibérico este pueblo, Itálica Oibano por grande y por la patria). Cuyas campanas proceden del convento de San Francisco de Asís, de Chiva, trasladadas a dicho lugar hace años.

Interior y altarInterior y altar

El altar mayor es de un mérito estimable y antiquísimo; se encuentra el frontal revestido de una capa de oro, estilo churrigueresco, con adornos; pertenece al orden compuesto, consta de dos cuerpos con pilastras; el uno contiene la imagen de San Miguel, y a sus lados, la de San José y un ángel; y el otro, con un nicho en el centro, donde tiene su trono la Virgen del Castillo, y San Joaquín y Santa Ana a los costados.

Estandarte
Estandarte

A la parte lateral de la epístola se encuentra el altar de San Blas y la inscripción: “Anno 1682. Miguel Deban. N. E.”, y el púlpito; a la del Evangelio, el del Santo Cristo, con columnas salomónicas y las pinturas del Buen y Mal Ladrón pendientes de la cruz, decorado de color oro viejo que le da mucha visualidad; a ambos lados del ermitorio se hallan los altares con las imágenes de San Luis, Nuestra Señora de los Desamparados, San Joaquín, San Vicente Ferrer, San José y Santa Ana. Todos de talla, excepto el de Nuestra Señora de los Desamparados y San José que están pintados sobre lienzos de ignorado autor.

Detalle de la fachadaDetalle de la Fachada

Encima de la puerta de la sacristía hay un lienzo con marco dorado que representa al “Divino Salvador en el momento que se aparece a un fraile dominico”, con la inscripción: “Post vil exvoto D. Joanes Baptiste Ferrer, Prepositus Primerius inyure civili, et canonicus S. Metropolitana Valentie. Valentie.- Anno D. M. M. C.C. XXX. IV”. Al lado opuesto, otro lienzo, en el que aparece el “Monte Calvario en el momento de la Crucificación de Cristo”; y el de “María Magdalena”, que al pie dice: “Mandó aser este lienzo el Sr. Mr. Macario Redondo”; todos de reconocido mérito y de autor desconocido.

Por último, sobre la puerta que da acceso a la torre campanario, dibujada en ladrillos, se contempla la Virgen del Castillo, con un ángel a cada parte, sustentando un cirio y debajo se lee: “El Excmo. É Ilustrísimo Sr. D. Andrés Mayoral, Arzobispo de Valencia, concedió 80 días de indulgencia rezando una salve ante esta imagen. Así otros Istmos, de varias diócesis. A expensas de doña Josefa Cervera Javaloyes. Año 1874”.

El ermitorio ostenta instalación eléctrica, que lo realza y hermosea.

Ermita del CastilloErmita del Castillo

En la pasada guerra civil, la ermita sufrió grandes daños, quedando destruidos los altares, y sus imágenes debieron serlo igualmente, pues no se ha hallado vestigio alguno de las mismas; la Virgen, ¡Oh! La Virgen del Castillo, la que tantas generaciones se han postrado ante Ella y la aclamaron, ha desaparecido, pero la fe y veneración de los chivanos a su amada Patrona no ha decaído; manos sacrílegas se apoderaron de Ella, ignorándose su paradero, habiéndose encontrado una mano, el castillo y la corona que llevaba.

El 22 de noviembre de 1833, los habitantes de la villa de Chiva se proclamaron a favor de Isabel II, y arrojaron de su recinto a los carlistas, que se habían alzado en armas, ocasionando desmanes, por lo que el Gobierno concedió a dicha villa por tan valerosa acción y adhesión los títulos de “Muy Leal, Honrada y Valiente”.

Con motivo de la guerra carlista el general Cabrera se apoderó, en marzo de 1836, de la villa de Chiva, lo que decidió al general Palarea a oponerse al avance del ejército invasor, y en 2 de abril acometió a dicha villa, huyendo Cabrera hacia el pueblo de Sot de Chera.

En 29 de junio de 1837, habiendo D. Carlos burlado la vigilancia, pasó el Ebro, llegando hasta los arrabales de Valencia, que no se atrevió a atacarla, retirándose a Burjasot, por lo que, el día 14 de julio, reunidas las divisiones de Orán, Iriarte y Nogueras con las brigadas de Borso di Carminati en la línea de Cheste - Manises - Aldaya, al siguiente día 15 entablaron sangrienta lucha, y se apoderaron de Chiva y del ermitorio, dando lugar a que las fuerzas del pretendiente se retirasen al verse derrotadas.

Imagen de la Virgen del CastilloVirgen del Castillo

Como recompensa a los milicianos nacionales de Valencia, que en unión de las fuerzas del ejército, a las órdenes del general Palarea, tomaron parte en la acción de Chiva contra los partidos de Vizcarro y Forcadell (Chambonet), por Decreto de 30 de noviembre de 1870, se creó la “Cruz de Chiva”, conteniendo en el anverso: “Chiva, 2 abril de 1836” y en el reverso: “Patriotismo”; así como por Decreto de 21 de agosto de dicho año la “Medalla de Chiva”, por la acción de las tropas del general don Marcelino Orán, el 15 de julio de 1837, con la inscripción: “Disciplina y valor vencen la fuerza” “Batalla de Chiva, 15 julio 1837”.

Debido a los referidos sucesos políticos acaecidos, fue bajada la Virgen del Castillo de su ermitorio y depositada en la iglesia Parroquial, donde estuvo por espacio de muchos años, hasta que terminados aquellos se restableció la normalidad; y como quiera que las fuerzas del Pretendiente se establecieron en la Ermita del Castillo, terminada la guerra, quedó completamente destrozada, sin tejado, ni bóveda, siendo necesaria su reparación a fin de destinarla de nuevo al culto público.

Estación del Via Crucis
Estación del Via Crucis

Restablecida la normalidad, los Mayorales de la Virgen del Castillo, Francisco Alarcón y Jaime Tarín, el 8 de septiembre de 1850, pensaron en tornarla a su antigua morada, pero dado el estado deplorable en que se encontraba el ermitorio reclamaron el apoyo de las autoridades, y puestos todos de acuerdo, formaron una lista de donantes de Valencia y Chiva, entre los que un beneficiado de la Iglesia Parroquial de San Nicolás, de dicha ciudad, cuyo nombre se ignora (1), tomándose mucho mas interés porque se realizasen las obras de reparación de la Ermita, consiguió cuantiosas limosnas y contribuyó con su peculio particular, con gran celo y generosidad.

Concluidas las obras y bendecida con toda solemnidad la Ermita en 15 de febrero de 1851, al día siguiente, que era domingo, se subió al ermitorio la Virgen del Castillo, en procesión, entre las entusiasmadas aclamaciones de los chivanos, celebrándose con este motivo, una grande fiesta. Siendo nombrado capellán de la misma el padre Fray Domingo Cano, presbítero, antiguo religioso capuchino del convento de San Francisco de Asís, de Chiva, natural de Beniganim; dicha capellanía la fundó Mr. Thimo Terull, fallecido en 1 de enero de 1702, según consta en una lápida colocada en un banco de yeso existente en la sacristía de la mencionada Ermita.

Via Crucis y cipresesVia Crucis y Cipreses

Para trasladarse el ermitorio se sube una pendiente embellecida por corpulentos cipreses y pinos, levantados de trecho en trecho, y unas casitas de los Pasos de Cristo, que finaliza en una plazoleta cuadricular de 29 metros, 11 cm. de longitud, por 10 metros, 72 centímetros de latitud, rodeada de un muro de aspilleras en cuyo centro destácase una grande cruz de hierro; al fondo un aljibe y varias plantaciones de flores y arbustos distribuidos con simetría que hermosean tan delicioso lugar; a la derecha la Ermita con su campanario, y adosada a esta, la vivienda del ermitaño.

Vista de la TerrazaVista de la Terraza

Desde la terraza se contempla un panorama espléndido y se distingue la llanura silenciosa que se extiende hasta el mar, y a sus pies, la villa dormida, blanca como la azucena, llena de belleza, de antigüedad y de gloria, bajo ese cielo azul violeta en que la envuelven los rayos solares, dando vida y vigor a su vegetación, y donde se disfruta de una apacible quietud que invita a la meditación, y el alma se regocija y eleva a los espacios infinitos al contemplar la magnitud de la creación divina.

Imagen de la Capilla
Una de las imagenes de la capilla.

La mencionada imagen ha sido reemplazada en el año 1939 por otra, que el ingente artista escultor Don José María Bayarri ha sabido impresionarle los detalles de la antigua y que el pueblo de Chiva admira con sublime fervor, la que lleva el castillito y la corona de la desaparecida.

Por este tiempo la ermita se ha adecentado en lo posible para la celebración del culto público, con donativos recogidos entre los moradores de la villa de Chiva.

En el mes de mayo de 1948, con motivo de celebrarse las bodas de plata de la coronación de la Virgen del Castillo, en hombros, por carretera, acompañándola el pueblo en masa y tan grande entusiasmo produjo a la vista de la Virgen en la colonia de chivanos residentes en dicha ciudad, que nació la idea de regalar una magnífica anda, como la Virgen se merecía. Surgiendo también la iniciativa de coronarla con toda solemnidad.

El 17 de abril de 1949, domingo de Pascua de Resurrección, para el traslado de la Virgen a la parroquia se la colocó en artística anda, decorada con oro legítimo, que representa el lugar y hecho simbólico del hallazgo de la Virgen, conteniendo veintiocho faroles, que se alumbran por pilas eléctricas, costeadas por la referida colonia chivana en Valencia.

PlacaPlaca

En dicho año se reedificó la torre campanario de la ermita, alzándola cuatro metros más elevada que el anterior y colocándose cuatro campanas en sus ventanales, que fueron bendecidas por el señor Arzobispo de Valencia, en el mes de abril, las cuales, con su armonioso timbre, anuncian a los chivanos y amenizan los actos del culto y fiestas.

También en el mismo año, con donativos del pueblo, se costeó una valiosa y hermosa aureola y corona de oro y piedras preciosas para la Patrona, cuyo dibujo es debido al señor Sanchos Bolós, profesor de la Academia de San Carlos, de Valencia, y confeccionada en la joyería del señor Suay, que es una obra de arte que honra a la artesanía valenciana.

Ermita del CastilloErmita del Castillo

El día 8 de septiembre, por el indicado Señor Arzobispo, fue coronada la Virgen del Castillo, en medio de los vítores y entusiastas aclamaciones del pueblo, concurriendo a dicha solemnidad las imágenes patronales de los pueblos de distrito, y luciendo la Virgen del Castillo un precioso manto bordado en oro por las religiosas de la casa de la Beneficencia, costeado por donativos del vecindario.

En 9 de abril de 1950, Pascua de Resurrección, en el traslado anual de la Virgen, se estrenó un vistoso estandarte bordado en seda y oro, que ostenta en el centro un óvalo con la Virgen sobre un Castillo.

Prosiguiendo el plan de reconstrucción del ermitorio, en noviembre del referido año y como final de las fiestas celebradas se instalaron en el altar de la Virgen, dos magníficas arañas de cristal, de alumbrado eléctrico, estilo Infanta María Teresa, confeccionadas en la casa Mariner e Hijos, de Valencia.

ProcesiónProcesión

Desde el hallazgo de la imagen de la Virgen del Castillo, los chivanos celebran con gran pompa y solemnidad su fiesta el día 8 de septiembre, y con tan fausto motivo, la población se engalana con sus mejores atavíos, siendo trasladada la Virgen al atardecer de la víspera de dicho día a la iglesia parroquial, en la que pernocta hasta el día 9, que es devuelta a su dulce morada, acompañándola todo el pueblo en medio de los mas entusiásticos vítores. Y otro tanto acontece el día de Pascua de Resurrección, que, bajada para la ceremonia del Encuentro con el Divino Salvador, permanece en la parroquia hasta el día de San Vicente Ferrer, que es tornada con igual entusiasmo a su ermita.

Los gozos con que se obsequia a tan bendita Madre y Patrona de Chiva fueron compuestos por el Marqués de Aytona, Don Guillermo de Moncada, y el Padre Fray José Lahuerta, predicador e hijo de Chiva.

Submenú

Dirección Calle de la Ermita, Chiva, Valencia

Foto de la Ermita desde la Iglesia
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